Título original: I'll be thereSaga: -Autor/a: Holly Goldberg SloanTraductor/a: Gonzalo FernándezEditorial: SMISBN: 9788467556629Nº páginas: 446Precio: 16,95€Libro enseñado en: IMM Vlog 48
A LA VENTA EL 31 DE OCTUBRE 2012
Sinopsis:
Sinopsis:
A Emily no le
gusta cantar. Desafina. Y además, con tanta gente mirándola.... ¿Por qué se
habrá empeñado su padre en que haga algo así? Y luego está ese chico,
sentado al final de la fila. Tan guapo. Tan distinto. Oculta algo.
Y la mira, todo el tiempo. Solo a ella. Y ella se ha puesto a cantar.
Solo para él. Sam
lleva una vida nómada con su padre y su hermano. No conoce la palabra hogar.
Emily lleva una vida ordenada y cómoda en su pequeña ciudad. Pero cuando ambos
se encuentran, y se enamoran, ya nada volverá a ser como antes. Sobre todo
porque los padres de Emily tienen mucho que decir al respecto. Sobre todo
porque el padre de Sam tiene un rifle que lo acompaña a todas partes...
Además, me pareció que la trama era muy simple y hasta que no llegamos a un poco más de la mitad no sucede algo con más "acción" -aunque tampoco se le puede llamar exactamente así-. En este punto sucede un giro que me sorprendió mucho, pues no me lo esperaba para nada, y el libro pasa a centrarse en otro tema diferente. Me ha costado más de lo que debería terminar de leer el libro. Como he dicho, su ritmo es muy pausado y creo que se cuentan demasiados detalles sobre todo. Asimismo, hay que añadir que la narración cuenta con poquísimos diálogos. Todo son pensamientos de los personajes y descripciones de la escena y/o escenario. Muchas escenas me causaron incredulidad, pues casi todo ocurre de casualidad en casualidad. Por una parte, esto requiere que la trama esté bien hilada y planeada, y la verdad es que sí lo está. También me sorprendió que el tema de la música, que parecía algo tan importante en la historia, para mi gusto quede demasiado en un segundo plano. A pesar de todo esto, pienso que en general la historia y su forma de estar contada me ha parecido muy diferente a lo que me encuentro en las novelas realistas de literatura juvenil.
Ahora vamos con la parte que me ha conquistado: sus personajes -aunque no todos-. La protagonista, Emily, ha sido la única que no ha llegado a transmitirme tanto como los demás. Puede que se deba a su comportamiento durante casi toda la novela, que no me terminó de convencer. El protagonista masculino, Sam, aunque al principio tampoco llegó a gustarme, acabé por congeniar con él. Por lo menos, no es el típico guapo -que sí que lo es-, creído y chulo. Sino que es humilde y modesto a pesar de la forma en la que se ha criado. La relación entre esta pareja me ha parecido muy poco creíble. Y es que el uno se queda prendado del otro y sin yo enterarme, ya están saliendo. No es el típico caso del que siempre me quejo, de que se trata de un amor a primera vista. Sino que no he palpado nada de amor, pues el romance está muy poco desarrollado, se describe muy por encima y no me creó ningún sentimiento. Por un lado me ha gustado que se deje la historia de amor a un lado y se centre en otras cosas, pero igualmente pienso que se le podría haber sacado más jugo. También tengo que mencionar a los padres de Emily, que no me han parecido los típicos que no se enteran ni se interesan de lo que le pasa a su hija, y a la vez no la agobian sobreprotegiéndola. Pero sin duda mi personaje favorito es Riddle, el hermano pequeño de Sam, al que terminé cogiendo mucho cariño y me pareció un niño de lo más adorable.
Ahora vamos con la parte que me ha conquistado: sus personajes -aunque no todos-. La protagonista, Emily, ha sido la única que no ha llegado a transmitirme tanto como los demás. Puede que se deba a su comportamiento durante casi toda la novela, que no me terminó de convencer. El protagonista masculino, Sam, aunque al principio tampoco llegó a gustarme, acabé por congeniar con él. Por lo menos, no es el típico guapo -que sí que lo es-, creído y chulo. Sino que es humilde y modesto a pesar de la forma en la que se ha criado. La relación entre esta pareja me ha parecido muy poco creíble. Y es que el uno se queda prendado del otro y sin yo enterarme, ya están saliendo. No es el típico caso del que siempre me quejo, de que se trata de un amor a primera vista. Sino que no he palpado nada de amor, pues el romance está muy poco desarrollado, se describe muy por encima y no me creó ningún sentimiento. Por un lado me ha gustado que se deje la historia de amor a un lado y se centre en otras cosas, pero igualmente pienso que se le podría haber sacado más jugo. También tengo que mencionar a los padres de Emily, que no me han parecido los típicos que no se enteran ni se interesan de lo que le pasa a su hija, y a la vez no la agobian sobreprotegiéndola. Pero sin duda mi personaje favorito es Riddle, el hermano pequeño de Sam, al que terminé cogiendo mucho cariño y me pareció un niño de lo más adorable.







