Título original: Dash & Lily's book of daresSaga: -Autor/a: Rachel Cohn y David LevithanTraductor/a: María Luisa MenéndezEditorial: MolinoISBN: 9788427200807Nº páginas: 314Precio: 16,00€Libro enseñado en: IMM Vlog 43
Sinopsis:
"He dejado algunas pistas para ti.
Si las quieres, pasa la página.
Si no, pon de nuevo el libro en la estantería, por favor."
"He dejado algunas pistas para ti.
Si las quieres, pasa la página.
Si no, pon de nuevo el libro en la estantería, por favor."
Así empieza el último romance de los autores del New York Times best seller Nick y Norah: una noche de música y amor. Lily ha dejado un cuaderno rojo lleno de retos en un estante de su librería favorita, esperando que el chico adecuado llegue y acepte los retos. ¿Pero es Dash ese chico? ¿O están Dash y Lily destinados sólo a intercambiar retos, sueños y deseos en el cuaderno que se van pasando del uno al otro en lugares a través de Nueva York? ¿Podrían conectar en persona tanto como lo hacen a través del cuaderno? ¿O no conectarían en absoluto?
Si bien en las dos novelas que he leído de estos autores no se desarrollan unas grandes historias con muchas complicaciones ni acción, ni giros argumentales que te dejan con la boca abierta, lo que sí consiguen es crear unos personajes de lo más reales. Lily y Dash son unos protagonistas geniales, a los que es difícil no coger cariño. Entre sus pensamientos, algunas escenas cómicas e inesperadas, y unos diálogos muy ingeniosos, nos hacen pasar unos momentos muy entretenidos y divertidos. Más de una vez me hicieron soltar una carcajada mientras leía. Al principio puede parecer que Lily es completamente opuesta a Dash, pues por ejemplo, ella es una enamorada de la época navideña y en cambio, Dash, aborrece la Navidad y todo lo que conlleva. Pero parece ser que los polos opuestos se atraen de verdad, pues a pesar de todo esto, están destinados a encontrarse. La idea de que se comuniquen sin conocerse de nada a través de un cuaderno rojo, es de lo más original y curiosa. A través de las palabras que escriben en esta libreta consiguen sentir curiosidad el uno por el otro, conjeturar sobre cómo será la persona que está detrás de esas palabras, y acaban congeniando y conociendo mejor a una persona completamente desconocida a la que no han visto nunca, que a alguien que conocen desde hace mucho tiempo.
La trama puede parecer únicamente romántica, pero me ha sorprendido que se trataran muchos otros temas como por ejemplo la familia. Además de que no se trata de un romance excesivamente empalagoso ni cuenta con escenas demasiado dulces ni cursis. Es una relación extraña, pues al principio no se conocen ni en persona, pero después, a pesar del miedo a decepcionar la imagen que se han creado el uno del otro, y aunque su primer encuentro no es muy afortunado, se palpa la conexión que los une. Después de unas cuantas decepciones que me había llevado con otras novelas que había leído antes que ésta, necesitaba una como Cuaderno para dos, que me enganchó desde el principio, me pareció fresca, divertida, y era justo lo que necesitaba en ese momento. La lectura no me duró ni un día entero, pues como digo, casi se lee él solito. El escenario en el que se mueven los personajes es también genial, en la ciudad de Nueva York nevada y toda adornada de forma navideña. Una ambientación más que idónea para leer en esta época del año, bajo una manta en este frío invierno. Otro punto que me ha gustado mucho de esta novela es que también habla de libros, de librerías y todas esas cosas que a mí me encantan.
Cuaderno para dos te atrapa por completo a sus páginas gracias a la armonía entre sus realistas y cercanos personajes, su conseguida e invernal ambientación, y su sencilla y bonita historia. Es una de esas historias que parten de una idea simple y sin muchas complicaciones, y que gracias a la unión de los elementos adecuados, se convierte en una novela especial e imprescindible. Como era de esperar después de conocer a Nick y a Norah en su otro libro, Dash y Lily están perfectamente caracterizados. Me han hecho pasar más que un buen rato, me he reído con sus ocurrencias, pensamientos y diálogos, y me ha hecho sentir mucha curiosidad su forma de conocerse a través de un simple cuaderno rojo. Iba con muchas expectativas antes de leer este libro, y aún así, me ha gustado mucho más. Es una delicia leer a estos autores trabajando codo con codo -o en este caso, e-mail con e-mail-. Estoy deseando leer en español su otro libro publicado -guiño nada disimulado a las editoriales para que lo traigan de una vez-. 








