Título original: Heraldos de la oscuridadSaga: Heraldos #2 (de 3)Autor/a: Víctor CondeTraductor/a: -Editorial: HidraISBN: 9788492939404Nº páginas: 436Precio: 17,00€Libro enseñado en: IMM Vlog 41
Sinopsis:
La profecía del Metatrón, el ángel supremo, está próxima a cumplirse: provocando el fin de la humanidad, tendrá almas suficientes para vencer en su batalla final contra las fuerzas oscuras. Tanya, Mauro y Erik, los tres elegidos, serán el último destello de esperanza para evitar el desastre que se cierne a la vez sobre la Tierra y el Más Allá. Pero la cuenta atrás ha comenzado, y los furiosos ejércitos del Abismo están a punto de atravesar las puertas del Cielo...
La profecía del Metatrón, el ángel supremo, está próxima a cumplirse: provocando el fin de la humanidad, tendrá almas suficientes para vencer en su batalla final contra las fuerzas oscuras. Tanya, Mauro y Erik, los tres elegidos, serán el último destello de esperanza para evitar el desastre que se cierne a la vez sobre la Tierra y el Más Allá. Pero la cuenta atrás ha comenzado, y los furiosos ejércitos del Abismo están a punto de atravesar las puertas del Cielo...
SIN SPOILERS
Va a hacer ya dos años que leí el primer libro de la trilogía, Heraldos de la luz, pero fue un libro que me gustó y sorprendió tanto, que me acordaba de casi todo. Debo decir que tenía las expectativas muy altas al haberme gustado tanto el anterior, así que esto puede que haya influido en que éste me haya decepcionado un poco. En general me ha gustado el libro, pero no tanto como la primera parte. Me he sorprendido encontrándome con una historia y unos personajes muy diferentes a lo que yo tenía en mente.
Sobre los personajes, me han resultado diferentes porque no los he llegado a reconocer tal y como eran en el primer libro. Puede que sea por la separación que sufren desde el principio, lo que hace que no hablen mucho entre sí los tres protagonistas durante la historia: Mauro, Erik y Tanya. Pero no he conseguido reencontrarme con ese taciturno Mauro, que tan rápidamente se volvió alegre ni con la superdotada Tanya. Erik sí que me ha parecido más o menos el mismo, con su sarcasmo -hasta ante las situaciones más difíciles-; me encanta este chico. Pero igualmente me ha faltado más diálogo entre estos tres y ése cariño que les tenía se ha ido diluyendo poco a poco. Y si ya hablamos del ángel Séfora, que tan radical y peculiar era -fumaba, bebía cerveza, etc.-, me ha parecido un personaje más, y demasiado plano. Y en cambio, algunos nuevos personajes secundarios me han gustado más que éstos. Otra cosa que no recuerdo si noté en el anterior libro, es que la forma de hablar de los protagonistas no me parece del todo el adecuado para ser adolescentes como son, pues no es coloquial, sino demasiado culto -excepto en Erik a veces por su particular forma de ser-.
Algo que sí me ha gustado es que cada capítulo estuviera contado por uno de los protagonistas, pues como he dicho, se encuentran la mayor parte del tiempo separados: Tanya ha sido enviada a 3000 años atrás, Erik está en Venecia con un nuevo chico que encuentra y Mauro está en el Cielo con Séfora. Me ha gustado saber cómo se desarrollaban sus tan diferentes historias, a pesar de que ocurrían al mismo tiempo -aunque la de Tanya no del todo, unos cuantos siglos antes-. También ha sido de mi agrado los giros que da el autor a pasajes bíblicos dentro de la trama. Se nota que hay una buena investigación y un estudio detrás. A pesar de no gustarme estos temas, reconozco que ángeles y demonios son parte de ellos y me han terminado pareciendo interesantes. El ritmo está bastante bien, aunque es cierto que ha habido ocasiones que se me ha hecho algo cuesta arriba -tampoco ayudaban que los capítulos sean muy largos-, pues había pasajes que dan mucha información y hay pocos diálogos... pero se compensa con varias escenas llena de acción y unas cuantas sorpresas inesperadas.
Algo que sí me ha gustado es que cada capítulo estuviera contado por uno de los protagonistas, pues como he dicho, se encuentran la mayor parte del tiempo separados: Tanya ha sido enviada a 3000 años atrás, Erik está en Venecia con un nuevo chico que encuentra y Mauro está en el Cielo con Séfora. Me ha gustado saber cómo se desarrollaban sus tan diferentes historias, a pesar de que ocurrían al mismo tiempo -aunque la de Tanya no del todo, unos cuantos siglos antes-. También ha sido de mi agrado los giros que da el autor a pasajes bíblicos dentro de la trama. Se nota que hay una buena investigación y un estudio detrás. A pesar de no gustarme estos temas, reconozco que ángeles y demonios son parte de ellos y me han terminado pareciendo interesantes. El ritmo está bastante bien, aunque es cierto que ha habido ocasiones que se me ha hecho algo cuesta arriba -tampoco ayudaban que los capítulos sean muy largos-, pues había pasajes que dan mucha información y hay pocos diálogos... pero se compensa con varias escenas llena de acción y unas cuantas sorpresas inesperadas.











