Título original: CrewelSaga: Crewel World #1 (de 3)Autor/a: Gennifer AlbinTraductor/a: Montserrat NietoEditorial: AlfaguaraISBN: 9788420403878Nº páginas: 428Precio: 16,95€Libro enseñado en: IMM Vlog 56
Sinopsis:
Inútil. Torpe. Las demás chicas lo susurran a sus espaldas. Pero la joven de dieciséis años Adelice Lewys tiene un secreto: sus errores son intencionados. Dotada de una habilidad fuera de lo común para tejer el tiempo, Adelice es exactamente lo que la Corporación está buscando, y en Arras ser elegida tejedora es lo máximo a lo que una joven puede aspirar. Ser hilandera significa privilegios, riqueza y belleza eterna. Pero no solo eso, también significa tener la facultad de bordar la esencia de la vida. Pero para ello hay que pagar un precio que Adelice no está dispuesta a asumir, puesto que deberá controlar absolutamente todo lo que las personas son: lo que comen, dónde viven, cuántos hijos tienen… Así que está decidida a fallar en las pruebas para ser hilandera, pero en su último examen sus dedos resbalan, el telar reacciona a su don… y la Corporación la identifica. A partir de ese momento, Adelice dejará de tener control sobre su vida y pasará a convertirse en un instrumento más de la omnipresente Corporación. Sin embargo, una vez dentro, el poder de Adelice irá creciendo mientras aprende a manejar su don y a decidir en quién confiar, a quién vigilar… y a quién amar.
Inútil. Torpe. Las demás chicas lo susurran a sus espaldas. Pero la joven de dieciséis años Adelice Lewys tiene un secreto: sus errores son intencionados. Dotada de una habilidad fuera de lo común para tejer el tiempo, Adelice es exactamente lo que la Corporación está buscando, y en Arras ser elegida tejedora es lo máximo a lo que una joven puede aspirar. Ser hilandera significa privilegios, riqueza y belleza eterna. Pero no solo eso, también significa tener la facultad de bordar la esencia de la vida. Pero para ello hay que pagar un precio que Adelice no está dispuesta a asumir, puesto que deberá controlar absolutamente todo lo que las personas son: lo que comen, dónde viven, cuántos hijos tienen… Así que está decidida a fallar en las pruebas para ser hilandera, pero en su último examen sus dedos resbalan, el telar reacciona a su don… y la Corporación la identifica. A partir de ese momento, Adelice dejará de tener control sobre su vida y pasará a convertirse en un instrumento más de la omnipresente Corporación. Sin embargo, una vez dentro, el poder de Adelice irá creciendo mientras aprende a manejar su don y a decidir en quién confiar, a quién vigilar… y a quién amar.
Creo que este libro habría terminado por encantarme del todo si además de crear una buena base en el tema principal del libro y exponerlo de una buena forma, también lo hubiera compenetrado con una trama más ligera, con más argumento y subtramas, y con mucha más acción. Es normal que el libro al ser principio de trilogía pueda pecar de demasiado introductorio, pues tiene que explicarnos cómo funciona el mundo de las hilanderas de destinos desde el principio y poco a poco, porque no es demasiado sencillo. Todo está bastante bien explicado, algo que hace que parezca creíble -dentro de lo que puede llegar a parecer creíble esta historia- y es algo que se agradece mucho. Odio cuando no se desarrolla bien una idea tan buena y se echa a perder. Aunque es cierto que hay algunas cosas que no terminan de explicarse del todo y se dejan en el aire, pero imagino que se les dará más forma en los siguientes libros. Hay que dejarse algo en el tintero para las continuaciones. Pero el problema es que en muchas ocasiones no ocurre nada relevante y pasan páginas y más páginas, y en realidad no pasa casi nada, por lo que me ha dado la impresión de que a lo largo de toda la novela no hay un ritmo fluido, sino al contrario, es más bien lento y pausado.
Esto ha hecho que aunque me pareciera interesante lo que leía, se me hiciera un poco aburrido y tenía ganas de que pasara algo emocionante o con acción. Algo que, como ya esperaba, no ocurre hasta las últimas de las últimas páginas. El final fue toda una gran sorpresa que no me esperaba para nada. Tuve que releerlo un par de veces para saber qué había ocurrido de verdad -creo que como pasa tan deprisa después de haber leído escenas tan tranquilas, me pilló por sorpresa y me desconcertó-. El caso es que me ha dejado con muchas ganas de saber qué pasará a continuación y ha aumentado con creces mis ganas de leer el segundo libro -algo que no esperaba que ocurriera ya mientras iba leyendo por más de medio libro-. Algo que no ha terminado de gustarme es que se le de tanta importancia al maquillaje, los vestidos bonitos, etc., como si fueran el mayor privilegio tenerlos. No me ha gustado esa imagen de superficialidad infundada que ofrece. No sé de dónde surge esta idea y su finalidad, la verdad. Después, cómo no, aparece un triángulo amoroso -¡sorpresa!-. No es algo que me haya molestado mucho ya que el romance no es un tema primordial en esta historia por el momento.
Las tejedoras de destinos sin duda destaca de entre las muchas novelas juveniles que hay en el mercado por su argumento tan interesante y bien llevado en la historia. Sin embargo, no terminó de engancharme del todo por su lento ritmo. La protagonista me ha gustado bastante, pues Adelice no se calla ante las injusticias -aunque a veces debería contenerse un poco y morderse la lengua- y no se deja manipular. Aunque el ritmo de la historia es bastante tranquilo durante toda la lectura, está la excepción del final, que como ya os he contado más arriba, da un giro brusco que me dejó con la boca abierta. Después de lo que plantea que ocurrirá a partir de la conclusión de la novela, tengo muchas ganas de continuar con esta historia. Antes de leer esa parte, diría que no tenía tantas ganas a pesar de que como he repetido varias veces, la idea principal y cómo está desarrollada me ha encantado. Veremos si esto del ritmo se soluciona en el siguiente libro, aunque tal y cómo acaba este primero, eso es justo lo que promete. 






