Título original: Elphame's choiceSaga: Partholon #4 (de 5)Autor/a: P.C. CastTraductor/a: María Perea PeñaEditorial: DarkissISBN: 9788490000847Nº páginas: 356Precio: 15,90€Libro enseñado en: IMM Vlog 31
Sinopsis:
Adorada, apartada, incapaz de conectar con los demás. Casi todas las chicas suelen pensar que son distintas, pero Elphame lo sabía con certeza. Era rara. Extraña. Única. Nadie en todo Partholon poseía sus capacidades ni su estrecha conexión con la diosa. Además, estaba a punto de descubrir su destino. Su inquietud la condujo al otro extremo del país, donde aún pervivían los vestigios de una guerra contra el mal. ¿Podría redimir a su país y el alma de su compañero, uno de los supervivientes de aquella guerra? Lo que decidiera podía provocar el caos… o abrirle paso hacia un futuro en el que nunca volvería a estar sola.
Adorada, apartada, incapaz de conectar con los demás. Casi todas las chicas suelen pensar que son distintas, pero Elphame lo sabía con certeza. Era rara. Extraña. Única. Nadie en todo Partholon poseía sus capacidades ni su estrecha conexión con la diosa. Además, estaba a punto de descubrir su destino. Su inquietud la condujo al otro extremo del país, donde aún pervivían los vestigios de una guerra contra el mal. ¿Podría redimir a su país y el alma de su compañero, uno de los supervivientes de aquella guerra? Lo que decidiera podía provocar el caos… o abrirle paso hacia un futuro en el que nunca volvería a estar sola.
Sin embargo, debo decir que el ritmo en general de la historia es muy pausado y sobre todo la primera mitad del libro se hace pesada. A mi parecer, la autora nos cuenta demasiados detalles sobre la reconstrucción del castillo donde se va a vivir la protagonista, Elphame, y no ocurre nada realmente interesante para seguir querer leyendo. Después de esta parte, la cosa mejora notablemente. Es la primera vez que pruebo las letras de esta famosa escritora, y la verdad es que me ha gustado bastante -a pesar de no parecerme una lectura ágil-. Otra cosa que no me ha convencido para nada es el romance de Elphame. A la tercera vez -contadas- que se ven, ¡se casan! Así que no da tiempo ni a conocer a su pareja. No me parecieron nada creíbles sus sentimientos y aunque sé que su relación fugaz tiene una explicación, no me pareció bien que no se desarrollara más. En mi opinión, menos descripciones de la restauración del castillo y más encuentros entre los enamorados hubieran dado un mejor resultado.
Los personajes sí que me han gustado mucho. Creo que son lo más importante de la historia -porque como ya he dicho, no tiene mucho argumento, sobre todo al principio-. Me gustó mucho que la protagonista sea tan diferente, y no solo porque es una "encarnación" de una diosa, sino también porque es mitad humana y mitad centauro. No centauro, sino que tiene la parte superior de chica y la inferior con dos patas de caballo -no cuatro-. Y aun así, nos la imaginamos hermosa y muy humana, con sus inseguridades y miedos a que la traten diferente por ser una "diosa semi-centauro". Si bien con la protagonista no llegué a congeniar del todo -y mucho menos con su amado, más que nada porque no me dio tiempo a conocerlo bien-, con muchos otros secundarios sí que lo conseguí. Sobre todo me encariñé del hermano de Elphame y de la centauro Brighid. Y no me olvido de Brenna, sanadora que tiene una evolución personal muy notable a lo largo de la novela. Me di cuenta de algo que pocas veces me ocurre: que una pareja que no sea la protagonista del libro me llegue a gustar mucho más. En serio, casi se me escapa una lagrimita -y me quedé con la boca abierta- cuando les sucede cierta cosa que no voy a desvelaros, por supuesto.
Los personajes sí que me han gustado mucho. Creo que son lo más importante de la historia -porque como ya he dicho, no tiene mucho argumento, sobre todo al principio-. Me gustó mucho que la protagonista sea tan diferente, y no solo porque es una "encarnación" de una diosa, sino también porque es mitad humana y mitad centauro. No centauro, sino que tiene la parte superior de chica y la inferior con dos patas de caballo -no cuatro-. Y aun así, nos la imaginamos hermosa y muy humana, con sus inseguridades y miedos a que la traten diferente por ser una "diosa semi-centauro". Si bien con la protagonista no llegué a congeniar del todo -y mucho menos con su amado, más que nada porque no me dio tiempo a conocerlo bien-, con muchos otros secundarios sí que lo conseguí. Sobre todo me encariñé del hermano de Elphame y de la centauro Brighid. Y no me olvido de Brenna, sanadora que tiene una evolución personal muy notable a lo largo de la novela. Me di cuenta de algo que pocas veces me ocurre: que una pareja que no sea la protagonista del libro me llegue a gustar mucho más. En serio, casi se me escapa una lagrimita -y me quedé con la boca abierta- cuando les sucede cierta cosa que no voy a desvelaros, por supuesto.









